Alimentacion y depresion

Alimentación

Algunos estudios y teóricos tanto de la medicina convencional como la alternativa sugieren que las deficiencias nutricionales en determinados oligoelementos y vitaminas pueden provocar depresión o predisponer a ella. La carencia o exceso de minerales como el cobre, zinc,8 litio, cobalto, magnesio, hierro y vitaminas tales como la C, B1, B6, B12, niacina y ácido fólico

Una alimentación equilibrada que cubra las necesidades diarias recomendadas en estos nutrientes, incluso a altas dosis en determinados nutrientes sería eficaz para tratar la depresión.

Varios estudios científicos han demostrado correlaciones estadísticas entre algunos pesticidas agrícolas y la depresión.


Epidemiología

Las cifras de prevalencia de la depresión varían dependiendo de los estudios, en función de la inclusión tan sólo de trastornos depresivos mayores o de otros tipos de trastornos depresivos. En general, se suelen recoger cifras de prevalencia en países occidentales de aproximadamente 3 por ciento en la población general, y para el trastorno depresivo mayor, una incidencia anual del 1 al 2 por mil.18

Según la OMS en el mundo hay más de 350 millones de personas con depresión.19

Todos los estudios coinciden en que la prevalencia es casi el doble en la mujer que en el hombre, y que algunos factores estresantes vitales, como el nacimiento de un hijo, las crisis de pareja, el abuso de sustancias tóxicas (principalmente alcohol) o la presencia de una enfermedad orgánica crónica se asocian con un riesgo incrementado de desarrollar un trastorno depresivo mayor. En cuanto a la asociación familiar debida a factores genéticos, la existencia de un pariente de primer grado con antecedentes de trastorno depresivo mayor aumenta el riesgo entre 1,5 y 3 veces frente a la población general.20